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martes, 19 de agosto de 2014

Nepal: Día 20 - Kabilash

No se ni por donde empezar. Como ya os he dicho, estoy bastante decepcionada con el "voluntariado" del centro de salud de Katmandú (donde no necesitan ayuda no se puede hacer un voluntariado, así de simple), y es por eso que me animé a ir con mi prima Blanca a Kabilash, un pueblecito dejado de la mano de Dios donde habían construido una pequeña clínica. Conocí el proyecto de Kabilash el año pasado a través del blog de una médico de Canarias que había estado allí y que contaba maravillas de la experiencia, y desde entonces he estado en contacto con el hombre que lleva el proyecto, Ramesh.

El viaje comenzó en Boudha, donde nos recogieron a Blanca y a mi Ramesh y su hermano Rajendra en moto para ir a Nuwakot, que está a 30km de Katmandú, pero que se tardan dos horas en llegar porque la carretera es un auténtico barrizal en verano, que es la época de lluvias. Después de eso comenzó la parte difícil: tres horitas de trekking cargando con la mochila por mitad del campo cuesta arriba subiendo por rocas y riachuelos a las 2 de la tarde con el solazo nepalí. Casi muero. 


lunes, 4 de agosto de 2014

Nepal: Día 14 - Chitwan

A pesar de estar a solo 160km de Katmandú, ir a Chitwan desde la capital son 7 horas en autobús sin aire acondicionado. Nosotras habíamos reservado el viaje a Chitwan desde Katmandú por 65 euros, lo que incluía el viaje de ida y vuelta, las dos noches en el hotel, comida y excursiones.

Así que nos levantamos a las 5 (con la llamada del gong para el ritual de los monjes)   porque el autobús salía a las 7.30 de la mañana. Aunque no lo creáis, las 7 horas pasaron bastante rápido (a pesar del calor insufrible que hacía allí) gracias a los paisajes increíbles. Casi todo el camino es a través de montañas verdes con un río en medio con muchos puentes de madera endebles que lo cruzan. Llegamos a ver a un hombre transportando un mueble por una tirolina que cruzaba el río.


lunes, 28 de julio de 2014

Nepal: Día 8

Namaste! Poco ha cambiado aquí en Nepal desde el último día que escribí: la ducha sigue estando fría, el wifi sigue estropeándose cada 20 segundos, los médicos siguen sin explorar a nadie, el tráfico sigue siendo un caos y la gente sigue siendo igual de agradable. 

Hemos hecho bastante excursiones desde el último post. El viernes 25 fuimos al monasterio Kopan, uno de los más famosos de Katmandu - y también de los más caros para alojarse - que ofrece cursos de meditación a los extranjeros que quieran aprender un poco más de la cultura budista. Está en mitad de la montaña, por lo que hay que dar un buen paseo para llegar, pero una vez que llegas merece la pena por las preciosas vistas y jardines.


jueves, 24 de julio de 2014

Nepal: día 4

Tres días después sigo viva en Nepal, aunque con muy poco tiempo para escribiros por aquí, siento decirlo. No sabría si deciros que la vida en Katmandú es tranquila o caótica, o quizás sea un poco de todo. 

El centro de salud es un tanto decepcionante, he de admitirlo. Yo estaba más que concienciada de que la medicina aquí no tendría nada que ver con la medicina en España, pero la verdad es que aún así me ha sorprendido. Ver que diagnostican una neumonía a un niño de 2 años y le dan antibióticos solo porque tenga fiebre (37.5 grados) esté algo taquipneico sin siquiera auscultarle (ni tocarlo) es un tanto chocante, pero que venga a revisarse una embarazada y solo porque esté guapa digan que la ven bien sin si quiera tocarle, insisto, lo es aún más.

Pero esta no es la parte decepcionante. Lo es el hecho de que haya tres médicos y cinco enfermeras más los 5 voluntarios (4 estudiantes de medicina y una enfermera) que somos nosotros. Eso en 10 metros cuadrados junto a los pacientes y varios transeúntes que vienen simplemente a pesarse, tomarse la tensión, observar o mirar la hora, pues se hace un tanto pequeño. Además es que literalmente no hacemos nada además de tomar la tensión, pero es que ellos tampoco lo hacen (¿he dicho ya que no exploran NADA?).

Pero bueno, no todo es negativo en el health post. Los medicos y las enfermeras son un encanto con nosotros pero a nivel increíble, hemos estado ahí tres días y se les ve que ya nos quieren una barbaridad. Nos llevan a ver la ciudad, hacen dos tes diarios (uno de limón y otro negro con leche riquísimos), bromean con nosotras todo el día, nos regalan pulseras... ¡y mañana nos van a pintar con henna nuestro nombre en nepali! Insisto, un encanto, al igual que todos los nepalies. 


lunes, 21 de julio de 2014

Nepal: día 1

Primer día en Nepal, que se dice pronto pero ha costado la vida llegar hasta aquí. Salí de Sevilla hace 48 horas, ave rumbo a Madrid. De ahí, avión a Estambul, 15h de escala y avión a Katmandú, para llegar a las 7 de la mañana local.  Son ya las 21.45 y puedo decir que he sobrevivido a mi primer día aquí.

El vuelo a Estambul pasó sin más trascendencia, salvo que, como viene siendo habitual en mi persona, no pude dormir en todo el vuelo, por lo que al aterrizar a las 5 de la mañana allí estaba más que muerta. Teníamos idea de coger un taxi para visitar la ciudad aunque fuera un poquito, pero tuvimos la enorme suerte de que Turkish Airlines, la compañía con la viajábamos, organiza para sus vuelos internacionales de más de 6h de escala una visita turística por Estambul. Y vaya visita.



domingo, 18 de mayo de 2014

Nepal: Día - 62

El signo negativo delante del día no es un error. Faltan aún 62 días para que salga mi avión con destino a Nepal. A vosotros os parecerá mucho, pero desde este lado se ve cómo de rápido pasa el tiempo, porque hace dos días estaba aún decidiendo qué iba a hacer este verano y la idea de Nepal ni siquiera se me había cruzado por la cabeza.

Soy estudiante de Medicina de 5º año, y aunque suene a topicazo, siempre he querido ir al extranjero a trabajar. Tanto a un extremo como al otro: a Estados Unidos a ver cómo funciona la Medicina en la primera potencia mundial y a África, América del Sur y Asia a ayudar en países desarrollados. Llevo intentando dedicar mis veranos a estos dos objetivos desde que entré en Medicina, pero por desgracia nunca he tenido suerte. Hasta ahora.

Por desgracia, aún no he ido a Nepal, por lo que tendréis que conformados con las preciosas imágenes de Google